lunes, 9 de septiembre de 2013

Paíños y barcos de pesca, otro tipo de interacciones

No se trata de capturas accidentales, pero sí de interacciones con los barcos. Algunas aves pelágicas, como los paíños, se ven desorientados con las luces de los barcos cuando éstos faenan de madrugada. No es un caso único, ya que hay otros ejemplos como las luces de algunas ciudades costeras, como Benidorm, que pueden atraer igualmente a los paíños que crían en el islote del mismo nombre.

En el Programa de Observadores del IEO hemos registrado al menos cuatro casos de atraccion de paíños a los barcos, tres en el Mediterráneo y uno en el Atlántico. En todos los casos se trataba de paíños comunes y fueron liberados sin niguna incidencia.

Hydrobates pelagicus a bordo del Antonia Ruiz en 2001 cerca de las Islas Baleares


Hydrobates pelagicus a bordo del Antonio y Angelita, agosto 2007 frente a las costas de Carboneras

 Hydrobates pelagicus a bordo del Enrique el Gato, septiembre 2012 en el Golfo de Cádiz

sábado, 7 de septiembre de 2013

Capturas y supervivencia

En el número 331 de la revista Quercus correspondiente a este mes de septiembre ha aparecido una nota breve sobre la supervivencia a la captura de una gaviota de Audouin (http://www.quercus.es/noticia/5492/Observatorio/Noticiario.html). Ocurrió en 2007, pero no está de más ampliar un poco la información sobre este tipo de eventos, ya que no son tan raros en algunos aparejos de palangre como se podría pensar.

Por lo general, la captura accidental de aves marinas en artes de pesca conlleva su muerte por ahogamiento, hipotermia, hemorragias o daños en órganos vitales o en las extremidades. Y frecuentemente las que logran escapar con vida, pasan un tiempo con un sedal colgando del pico que finalmente acabará por enredársele en el cuerpo. En el Mediterráneo se han registrado capturas de aves en todos los artes de pesca: palangres, arrastre, cerco y trasmallo (ACAP 2013). Normalmente solo las especies buceadoras (cormoranes y álcidos) son capturadas en los artes de red, siendo los aparejos de anzuelo los que tienen más impacto sobre el resto de especies (gaviotas, págalos, pardelas y alcatraces). Y dado que cada arte de pesca explora diferentes zonas en la columna de agua, son los que se distribuyen a mayor profundidad los que resultan mortales de necesidad para las aves: trasmallo, arrastre y palangre demersal. Sin embargo, los artes que se distribuyen en la superficie, como los palangres pelágicos, no tienen por qué suponer una muerte segura para las aves capturadas. Dentro de este grupo de palangres, son los dirigidos a especies de pequeños túnidos y la palometa los que tienen una mayor flotabilidad. Los anzuelos más superficiales (más cercanos a las boyas) no suelen estar muy profundos, lo cual facilita que especies con capacidad de inmersión como el alcatraz o la pardela balear se mantengan con vida hasta que son izadas a bordo. Otro factor más, un reducido peso de la unidad de palangre es soportable por el ave mientras no haya una captura que provoque su ahogamiento. Y aún se puede conjeturar que cuanto menor sea el tiempo de reposo del palangre, más probabilidades de supervivencia tiene el ave.

Teniendo en cuenta estos factores, la realidad es que más a menudo de lo que se puede pensar, una combinación favorable de los mismos hace que un número significativo de aves capturadas en palangres de superficie sean liberadas con vida. Entre ellas, especies emblemáticas como la pardela balear o la gaviota de Audouin. Pero por cuánto tiempo o qué efectos les provocan los daños causados por sedales y anzuelos es algo que aún desconocemos y estudios sobre supervivencia post-captura son necesarios para resolver esta incógnita.

Agreement on the Conservation of Albatrosses and Petrels (2013) Recent and current research on Balearic shearwater on colonies and in Atlantic and Mediterranean areas: April 2013. La Rochelle